País: Suiza, hijo de immigrantes españoles, por tanto, Español.
A veces cuesta de creer que algo tan fugaz como el sentimiento nacionalista perdure generación tras generación. Los padres de Sergio abandonaron España en el 63, como tantos otros, a buscar fortuna, en su caso a Suiza. Y allá se quedaron y allá nació Sergio, suizo con todas las de la ley, sin embaro Español de España de corazón. Sergio vibró con nosotros como el que más con La Roja. Por eso y por ser de los mejores en las artes nocturnas, una plaza en este particular museo para Sergio, el español de Zurich.
Nos conocimos gracias a la gran Cofradia des Cans Vells y gracias a la noche Barcelonesa. Sudamérica nos unió en destino, pero nuestros cuerpos siempre estuvieron demasiados kilómetros separados. Un día, en cualquier bar de La Paz, una puerta se abrió y pudimos encontrarnos. A partir de ahí una semana MUNDIAL. Excesividades varias, campeones del mundo, mucha sintonía, cavellismo y darlotodismo a raudales y posiblemente continuemos el viaje juntos. ¡Temblad que allá vamos!
BSO: Todas las canciones de ánimo a la selección son igual de malas, pero me quedo con esta: La Roja Selección, de El Chinchilla.
La verdad es que no se que poner, así que recurriré a unos cuantos iconos del imaginario español, para dar motivos de nuestra victoria.
Ellos se dicen los naranjas, pero Naranjito era español.Con Felipe II Holanda era española, con Villa I volverá a serlo.Porque es el primer mundial sin El Fary y merece nuestro homenaje.Porque nosotros tenemos a Manolo el del Bombo y ellos a un fulano con pinta de homosexual.Por el espíritu Güiza: ¿Quien te regaló tu primer balón? Lo robé.Por las ronchas de Camacho.
Y tenemos que ganar por el gol que falló Cardeñosa, por el tabique de Luis Enrique, por el autogol de Zubizarreta contra Nigeria, por el balón que nunca salió de Joaquín en Corea, por el penalty que falló Nadal, y por el de Raúl ante Francia, por el «me lo merezco» de Míchel, por tantas y tantas veces que no hemos estado donde merecíamos.
Por Xavi, por Iniesta, por Villa, por Dios, por la Épica, hoy sí. Hoy gritaremos «Somos Campeones del Mundo».
El objetivo de este post es doble. El primer motivo seguro que lo habéis adivinado nada más leer el título: un burdo intento autopromocional, con el noble objetivo de reflotar el bello proyecto que iniciamos con este viaje y que nunca alcanzó las cotas esperadas. Hablo, como no, de loquequieraspor10euros.com, el portal donde por una mísera cantidad podeis someterme a vuestros deseos más oscuros.
Y el segundo motivo, en realidad el motivo central del post es hablaros de la baratez de este país. Por todos es sabido que Bolivia es un país barato, pero no se hasta que punto sois conscientes de que nivel de barateces estamos hablando.
No se que tal de cara será la electricidad aquí... pero parece que no mucho...
Así que para ver de que estamos hablando, vamos a hacer una pequeña prueba o juego consistente en ver cuanto cunde aquí un billete de 10 euros. Lo primero es el cambio. Según las últimas cotizaciones un Euro equivale a 8.79 Bolivianos. Así que vamos a traducir el gasto de un día en la vida de la capital del país, la ciudad de La Paz.
Me levanto por la mañana, a las 11 en punto, de mi cuarto: una habitación con tres buenas camas, con baño compartido en un hostel bastante correcto, por la que pago 30 Bolivianos la noche, es decir, 3,40€.
La habitación, desordenada, pero no tan cutre.
Después de levantarme, me dirijo a desayunar algo, por lo que me compro un paquete de 12 galletas por 1 boliviano (11 céntimos de euro) y nada más, puesto que en el hostel me dan leche por la mañana.
Como me gusta estar comunicado con el mundo y enterarme de quien ha ganado la etapa del Tour me voy a conectar a internet, donde paso una hora por la que me cobran 3 bolivianos (34 céntimos). Después me doy un paseíllo y entro en una casa de comidas donde sirven lo más sorprendente de todo: un almuerzo.
Por 7 bolivianos y medio (85 céntimos) me dan todo lo siguiente: de entrante una pequeña ensalada de lechuga y tomate, un plato de sopa bien abundante, un plato grande con mucho arroz, patatas hervidas, un muslo de pollo, ensalada y unos palitos un poco raros que saben como a boniato; pan y botella individual de coca-cola; de postre, mandarina. Increíble!!! Menos de un euro! Y os puedo asegurar que no es el lugar más barato y que hay muchísimos restaurantes de ese precio.
Sopa abundante, cacho de pan, y mini-ensalada que ya me había comido.Segundo plato.
Después de comer, decido ir a hacer un poco de turismo, y me voy al mirador del Killy-Killy. Para ello paro un autobús que me cobra un boliviano (11 céntimos) de ida y otro de vuelta, así que en total invierto en transporte 22 céntimos.
A media tarde, me entra hambrecilla y decido comerme dos empanadas, una de carne y la otra de queso por la friolera de 3 bolivianos las dos (34 céntimos) y un refresco por el que me cobran 2 bolivianos más (22 céntimos).
Por la noche, quedo con unos amigos y decido ir a un restaurante barato, puesto que por la noche queremos salir. Así que llegamos al restaurante más barato de La Paz: 4 bolivianos (45 céntimos) por el que nos dan otro buen plato de sopa, y un filete de carne no muy abundante con arroz y ensalada. De postre una taza de té, que no me gusta, pero bueno. Con pan y agua a discreción.
Impresionante vista de La Paz.
Después de haber gastado poco durante el día nos permitimos unos pocos de lujos por la noche, así que entre cuatro personas agarramos un taxi para ir a una discoteca. Nos cobra 10 bolivianos, es decir 28 céntimos de euro a cada uno. En la discoteca nos cobran a la puerta: 10 bolivianos (1,13€!!) y cada cerveza de 600cc la pagamos a otros 10 bolivianos.
Por último, antes de la retirada, hamburguesa callejera por 5 bolivianos (56 céntimos) y taxi de vuelta a casa, otros 28 céntimos de euro por barba.
En resumen:
Hostel:3.40€
Desayuno: 0.11€
Internet: 0.34€
Comida: 0.85€
Transporte: 0.22€
Merienda: 0.34€+0.22€
Cena: 0.45€
Taxis: 0.28€+0.28€
Discoteca: 1.13€
Cervezas: 1.13€ + 1.13€
Hamburguesa: 0.56€
Total: 10.44 euros.
Dicho esto, que es un retrato real y fidedigno de lo que pasa en La Paz, advirto al respetable que esto son precios de lugares no excesivamente turísticos, es decir, lugares en los que hay algún boliviano. Los precios de los lugares donde solamente van gringos son considerablemente más caros.
En fin, en La Paz, lo que quieras por 10 euros.
***
Capítulo aparte merece hablar de lo sucedido ayer en la semifinal del mundial. Sobra decir lo feliz que estoy y la tremenda ilusión que tengo puesta en que el próximo domingo nos proclamemos Campeones del Mundo. Porque, señores, aunque suene increíble ¡Estamos en la final de un Mundial!
EUFORIA.
Tras encontrarme a Toni Crupi, un Ca Vell, por casualidad en La Paz, he decido alargar mi estancia en la capital boliviana, hasta que nos proclamemos campeones del mundo. Así que o ganamos este domingo o me quedo cuatro años.
Naranjas, ¡seréis los siguientes!
Respecto a la celebración que hicimos para el pase a la final, tengo que decir que lo dimos absolutamente todo. Desde la hora del partido (14,30 aquí) hasta bien entrada la madrugada. Uno de los momentos cumbre se produjo cuando entramos a un bar holandés al ritmo de «a por ellos, oé», cada uno con una naranja en la mano: «Esto es lo que vamos a hacer con vosotros este domingo»:
Por España, por la Épica, vamos a ganar este Mundial!!
Países: Francia, Argentina, Suiza, Israel, Chile, Noruega, Inglaterra…
Mis días en Samaipata transcurrieron rodeados de un grupo de gente de lo más variopinto. Múltiples nacionalidades y múltiples locuras. Muchas historias se podrían contar de todos ellos, pero como resumen nos quedaremos con las aventuras de Bastian, un francés darlotodista y excesivo como pocos.
En los tres días que estuvimos juntos le dio tiempo a dormir en la comisaría local, esposado a un austriaco (sólo había unas esposas). Al día siguente, ya en libertad tras haber sobornado convenientemente, entró a su hostel por la ventana, ayudado por unos militares uniformados, momento en el cual Bastian tenía escrito en su frente la interesante misiva «Viva el Vino».
Sin duda, personajes Épicos, capitaneados por el más excesivo de todos ellos, Bastian. ¡Bienvenidos seais a los amigos de la Épica!