No se si gusta esto de que ponga una banda sonora al post… pronunciaos en los coments, malditos! Banda sonora para hoy: Trapos Sucios de Fito y Fitipaldis.
En este nuevo capítulo vamos a arrojar luz sobre uno de los temas más cotidianos y engorrosos de la vida del viajero: la gestión de la ropa, y más concretamente de la ropa sucia.
Antes de empezar os cuento que lo de la ropa es posiblemente la peor parte del viaje y os aviso también que este post no es muy recomendable para mentes demasiado escrupulosas.

Bien, como sabeis, no viajo con mi señora abuela a cuestas y soy yo el único responsable de la higiene de mi ropa, así que, junto con mi compañero Ignacio Casasnovas desarrollamos una serie de técnicas revolucionarias de lavado de ropa que paso a detallaros:
- Lavado por colgamiento: era una de las técnicas favoritas en el caluroso Brasil. Consiste en colgar toda la ropa sucia por toda la habitación: colgadores, armarios, sillas, mesas, camas, etc. A la mañana siguiente la ropa estará milagrosamente limpia y lista para ser usada.

- Lavado por colgamiento mejorado: como su nombre indica es similar a la anterior pero con la introducción una sustanciosa mejora: el ventilador. Si el ventilador apunta directamente a la ropa sucia los resultados son muchísimo mejores, mejorándose incluso el tiempo de lavado.
- Lavado por colgamiento ultramejorado: la misma técnica anterior pero colgando la ropa en las aspas del ventilador de techo. No apta para personas que se mareen con facilidad ya que puede producir desvaríos severos intentarse quedar dormido viendo los calzoncillos del señor Casas dando vueltas a toda velocidad encima de tu cabeza.
- Lavado por rotación: es una de las técnicas que más efectiva se ha mostrado. Consiste en la rotación de amigos. Si eres capaz de cambiar de amigos cada día, no hace falta que te cambies de ropa, siempre será el primer día que alguien te la ve… porque no olvidemos que la ropa es para eso, para que la vean los demás. Lo malo de esta elaborada y social técnica es que no pasa la prueba de las fotos, pues al final sales en todas las fotos con lo mismo, y parece que tu viaje de un mes lo hayas hecho en un solo día.



- Lavado por desaguado: una de las técnicas más laboriosas. Antes de ducharte, debes extender toda la ropa por el suelo de la ducha. Posteriormente, te duchas con normalidad: champú y jabón. Cuando acabes de ducharte tu ropa estará perfectamente limpia y solamente será necesario escurrirla y tenderla.
- Lavado chino: no se sabe muy bien porqué pero todas las lavanderías están regentadas por ciudadanos de la República Popular de la China. Esta técnica consiste en negociar con el chino de turno el precio, la cantidad de ropa y sobretodo negociar las manchas a sacar. A algunas hay que renunciar directamente, ya que el chino suele decir: «muy susio amigo, imposible quital mancha, no quital mancha, mancha muy glande«.
- Lavado por ausencia: solo válido para terrenos cálidos. Consiste en ir siempre sin camiseta. El objetivo de esta técnica no es no pasar calor ni marcar músculos, el objetivo único es no manchar.

- Lavado por empaquetado: es una técnica muy sencilla consistente en meter la ropa sucia al fondo de la mochila. Al cabo de algunas semanas al volverla a sacar, la ropa estará completamente limpia, eso sí, un poco arrugada. En próximas entregas hablaremos sobre novedosas técnicas de planchado.
Avisamos a los fabricantes de lavadoras y de detergentes que todas estas técnicas están patentadas y que pondremos en manos de nuestros abogados cualquier intento de plagio o copia. Avisados quedan.
Tengo que advertiros que os podeis ahorrar todos los apelativos que se refieran a nosotros como personas sucias, guarras o carentes de higiene. Por dos motivos: por un lado, porque antes de criticar, deberíais probar las nuevas técnicas. Por el otro, porque me gustaría veros en la misma situación, a ver como la solucionabais…
Ya lo dice el sabio refranero español… Los trapos sucios, hay que lavarlos en casa.
Amigos, ustedes que pueden, disfruten de su suavizante favorito.














